Cómo superar los propios límites: un espacio para tu crecimiento

Para ser eficaces, hemos desarrollado modos particulares de movernos en nuestra vida diaria. Actuamos y nos movemos de forma rutinaria, sin apenas prestar atención, lo que somete nuestro cuerpo a un mayor desgaste.
Utilizamos siempre los mismos conjuntos de músculos para realizar los mismos movimientos, mantenemos las mismas posturas, y olvidamos otro gran número de movimientos que nuestro cuerpo también admite de forma natural.

Estamos limitando nuestras posibilidades de expresarnos y de estar.

Al movernos de forma automática, prestamos menos atención al mundo que nos rodea y estamos menos abiertos a lo que la vida nos ofrece. Pagamos un alto precio por movernos de forma rutinaria.